Era carpintera de su propia paciencia, silla tras silla dilataba el momento de explotar. No quería salpicar a nadie, ya todos sabían que tenían algo de culpa. Corroída por dentro, hediendo a jazmín por fuera. No esperaba más que segundos felices con el, que la llenaran por los días venideros, solitarios y con más de lo mismo. Mirar por el balcón ya no era lo mismo, ni hablar de las tardes de terraza, que se habían vuelto cansados recuerdos fácilmente olvidables (y odiables). No necesito mucho más, no estoy, te conozco? Abrázame, necesito tapar heridas nunca bien cicatrizadas, que intente ocultar bajo mi ropa, pero florecieron en las palabras que no quise decir y en los ojos que no pude mantener cerrados. Malditos ojos delatores se niegan a mis suplicas, como vidrios dejan ver mis órganos infectos, mis huesos deteriorados, mis músculos cansados. Cielos regalados? te los devuelvo quizás te hagan falta en el camino, no siempre hay luna llena para iluminar. Voy entendiendo todo, la ausencia de explicaciones me ayuda, sabes que prefiero no hablar. Pero estoy bien, siempre estoy bien. Encontré soles en los días grises, olor a mandarina entre los dedos, un paragua la noche de lluvia y pedacitos de chocolate en la heladera. Estas cosas me dan miedo, prefiero no enamorarme. Tengo ilusiones que quizás él me ayude a cumplir, el estallido puede seguir esperando, hasta tanto seguiré martillando sueños, clavando lamentos, pegando llantos, lustrando fantasías, barnizando sonrisas, armando sillas para sentarme y esperar.
Por Ximena (la princesa bacana)
viernes, 10 de julio de 2009
martes, 23 de junio de 2009
caricias de niños
Despacio desde las uñas, comenza por ahi, no abandones mis dedos, las palmas de mis manos también te sienten, despacio. Las muñecas anteceden a la parte mas sensible háceme esperar, angústiame, quiero que las cosquillas me retuerzan, soy un niño que quiere hormigueo en su brazo, podes hacerme dormir no falta nada solo tiempo…. Bien chau me despido me duermo grasss…..
Niña, mi pequeña niña te dormiste atemorizada en mi pecho.
Antes conociste la rugosa pared de mi pasillo, la fría piedra de mi cuarto, las puertas se cerraban detrás tuyo, dejándote libre a descansar tus vergüenzas sobre mi, despacio camina lentamente el tiempo no te apremia el silencio no te corre la angustia no quema la garganta.
Bienvenida, abandonada en mi, sin quererme ver a los ojos, te alojaste cómodamente en mi pecho.
Antes conociste la rugosa pared de mi pasillo, la fría piedra de mi cuarto, las puertas se cerraban detrás tuyo, dejándote libre a descansar tus vergüenzas sobre mi, despacio camina lentamente el tiempo no te apremia el silencio no te corre la angustia no quema la garganta.
Bienvenida, abandonada en mi, sin quererme ver a los ojos, te alojaste cómodamente en mi pecho.
miércoles, 17 de junio de 2009
Me extraño los cuentos, aquellos que tienen el aplacer de soñar mas allá de nosotros.
Me extrañe aventurero, me extrañe insolente, me extrañe olvidado y recordado.
Me extrañe con la sonrisa de la venganza...me extraño
Me extrañe eterno, sonrisas por doquier, olvidos.
Me conocí relegado y antiguo como aquella historia que mi pequeña mente no puede recordar.
Me conocí cansado y añejo sentado a la espera, cuando llegue aquí estaré olvidado, menos viejo
Me extrañe aventurero, me extrañe insolente, me extrañe olvidado y recordado.
Me extrañe con la sonrisa de la venganza...me extraño
Me extrañe eterno, sonrisas por doquier, olvidos.
Me conocí relegado y antiguo como aquella historia que mi pequeña mente no puede recordar.
Me conocí cansado y añejo sentado a la espera, cuando llegue aquí estaré olvidado, menos viejo
Todos los días me hamacaba en la misma rama del árbol que sembró mi padre atrás del jardín, en ese lugar me encontraba libre, el viento soplaba sobre mi cuerpo mientas me dormía sintiendo miles de manos acariciando mi ser.
Todas las tardes se repetía, así sea por cinco minutos. Hoy recuerdo esos días con absurdo y obvia melancolía de alguien que quiere parecer simplista, me ahogo en mis palabras me absorbo en mis miedos, no creo en la gentileza del universo, no me veo reflejado en el espejo, no reconozco mis manos, no decido en mi vida, no resumo mi día, no pienso mas alla de mi mismo, solo soy un espanto de recuerdos y anhelos
Todas las tardes se repetía, así sea por cinco minutos. Hoy recuerdo esos días con absurdo y obvia melancolía de alguien que quiere parecer simplista, me ahogo en mis palabras me absorbo en mis miedos, no creo en la gentileza del universo, no me veo reflejado en el espejo, no reconozco mis manos, no decido en mi vida, no resumo mi día, no pienso mas alla de mi mismo, solo soy un espanto de recuerdos y anhelos
sábado, 4 de abril de 2009
y... continuàs
Sigues masticando cuentos.
Sigues con los ojos tiesos.
Tu perfume a miel rancia
abandona en mis sentidos
la mezcla de un bals olvidado. chan chan
Sigues con los ojos tiesos.
Tu perfume a miel rancia
abandona en mis sentidos
la mezcla de un bals olvidado. chan chan
viernes, 3 de abril de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)